Nuestra Misión
 

Mejorar el mundo ayudando a la gente a descubrir e integrar El Poder del Otro Yo en su persona y en su vida

 Nuestro Camino

Ayudar a las personas de todo el mundo a recuperar la mitad perdida de la conciencia humana conocida como "La Conciencia del Otro Yo" la cual es necesaria para nutrir y balancear la conciencia de la vida diaria. Hacemos esto por medio de la publicación de libros, la impartición de talleres, conferencias y seminarios en muchos países del mundo, a través de los cuales damos a conocer la tecnología AVP para el desarrollo de la conciencia y la transformación personal. Esta tecnología ha sido desarrollada a partir de las raíces y la herencia espiritual de los grupos indígenas de México,  la cual traducimos a formas apropiadas para la gente no-indígena de nuestras sociedades modernas.  

 Nuestros Valores Esenciales

1. Promover la Responsabilidad Personal 2. Entregar Conocimiento Práctico en forma de  Experiencias 3. Aterrizar el Crecimiento Espiritual
4. Honrar los dos Lados de la Dualidad que Somos 5. Honrar Nuestra Conexión con Todo y Todos los que nos rodean 6. Recuperar el Equilibrio con la Naturaleza
  7. Enseñarse Uno Mismo  

1. Promover la Responsabilidad Personal

En AVP creemos que cada persona tiene ya dentro de si misma todo lo que necesita para triunfar en el desafío de vivir una vida que valga la pena de vivirse. No creemos en maestros o gurus como requisitos para el propio crecimiento. Creemos en responsabilidad personal como el único requisito indispensable para la interminable tarea del crecimiento y la libertad.

En AVP queremos ir mas allá del viejo paradigma de necesitar seguir una figura externa o "maestros iluminado". Creemos que el tiempo de los gurus ha terminado y ahora es el tiempo para que la gente sea capaz de dirigir por si misma su propio camino hacia la auto-realización.

Es por ello que quienes facilitan nuestros talleres y retiros no son considerados maestros sino coordinadores cuya experiencia con los programas de AVP los califica para apoyar el trabajo de quienes acuden a nuestros eventos. Trabajamos con cada participante en un ambiente de compañerismo y respeto por la libertad y responsabilidad de cada persona. Valoramos las diferencias y el uso del criterio de cada quien en la toma de cualquier decisión  

2. Entregar Conocimiento Practico en forma de Experiencias

La experiencia de aprender en AVP va mas allá de los tradicionales formatos de solamente hablar acerca de ideas o meditar cerrando los ojos.

Uno de nuestros principales descubrimientos que caracterizan toda la metodología de AVP es que el conocimiento real y trascendental es aquel que transforma y mejora a las personas y su modo de vivir. Esto no viene de poner ideas o conceptos en la cabeza, viene de experiencias concretas con aquello que llamamos “Conocimiento Silencioso”. Es por esto que acostumbramos a decir que el total del conocimiento de un ser humano se revela en su manera de vivir.

Nosotros creemos que es mucho mas poderoso el experimentar que el hablar. Por ejemplo: en lugar de explicar las maravillas relacionadas con entrar en la conciencia del otro yo, nosotros preferimos brindar oportunidades para que los participantes experimenten su otro yo, por ellos mismos.

3. Aterrizar la búsqueda espiritual

Uno de los problemas principales que a menudo disminuye los resultados en la búsqueda de crecimiento espiritual y personal, es la falta de pragmatismo y del establecer altos estándares de calidad en muchas de las opciones espirituales disponibles hoy en día. En AVP estamos comprometidos en ofrecer experiencias basadas en la auto-transformación en lugar de basarnos en creencias o ideologías.
Es por esto que no proponemos metas fantasiosas o teorías extravagantes
. Estamos convencidos que el mejor complemento para un sano crecimiento espiritual es mantener una mete abierta, una dosis saludable de escepticismo y sentido común, de tal manera que el camino que se escoja sea congruente con las metas y necesidades prácticas de la vida.

4. Honrar ambos lados de la dualidad que somos

Los antiguos Toltecas usaban la palabra “Omeyocan” para nombrar el universo. Esta palabra del idioma Nahuatl (que se hablaba en Teotihuacan, Tula y Tenochtitlan) significa "el lugar de la dualidad". Ellos también se dieron cuanta que la conciencia humana tiene dos compartimientos a los que llamaron Tonal, que se refiere al lado de la razón y el mundo cotidiano y Nagual que se refiere al lado mágico o espiritual asociado al conocimiento silencioso.

Compartiendo esa misma visión, en AVP estamos convencidos que solo a través del desarrollar y equilibrar los dos aspectos de nuestra conciencia, podemos lograr un desarrollo verdaderamente integral.

Tratar de dirigir nuestra vida con solo los dictados de nuestra mente supuestamente racional, sería similar a tratar de caminar con solo una pierna, cuando somos seres de dos piernas. La razón sin el equilibrio del conocimiento silencioso pierde el sentido, tal como puede verse en una ciencia y tecnología que al desarrollarse sin el contrapeso de un desarrollo en la conciencia,  no promueve el bienestar ni la felicidad del ser humano. Lo mismo pasa al nivel del individuo: la mente racional sin el equilibrio del la conciencia del otro yo, nos lleva a la confusión y a las crisis recurrentes.

5. Honrar nuestra con todos y con todo lo que nos rodea

Pueblos indígenas de todo el mundo han sabido desde tiempos inmemoriales que todo esta inter-conectado y que no hay manera de dañar algo o a alguien sin dañarnos a nosotros mismos al mismo tiempo. De la misma manera, no hay manera de sanarnos a nosotros mismos sin ayudar a sanar al mundo. Es por esto que las antiguas culturas indígenas de México fueron capaces de desarrollar la ciencia y construir grandes ciudades sin devastar a la naturaleza.
La antigua frase de saludo de Mayas y Toltecas “In Lack Each!” (tu eres mi otro yo) es solo un ejemplo de la conciencia que tenían de estar conectados con todo y con todos.

Nuestros modernos conflictos internacionales surgen de ignorar esta verdad universal. Las naciones del norte se vuelven cada vez mas ricas mientras las del sur se vuelven cada ves mas pobres. Por demasiado tiempo ya, los países ricos han crecido pensando solo en su propio desarrollo y creyendo que la pobreza en el resto del mundo no es su problema y que no habría de afectarles. Ahora, poco a poco los conflictos y migraciones por motivos económicos están demostrando que no podemos olvidar a los demás. No hay otra opción: o salimos adelante juntos o pereceremos juntos.  

6. Recuperar el equilibrio con la naturaleza

Para los antiguos Toltecas del pasado y para los Toltecas sobrevivientes del presente, la naturaleza es el rostro visible del Gran Espíritu que conecta y nutre todo cuanto existe. En consecuencia la naturaleza es un ser sagrado, no para ser explotado y destruido, sino para ser amado y protegido.

El hombre moderno se siente desconectado de la naturaleza, lo cual es una enfermedad que necesita ser curada. A pesar de nuestra insistencia en ignorar nuestra conexión eterna con la naturaleza, ella siempre esta a nuestro alrededor, en cualquier dirección que miremos.

Sentirse desconectado de la naturaleza es una de las fuentes principales de la angustia constante del hombre moderno. Consecuentemente, recobrar conciencia de nuestra conexión con la naturaleza es uno de los proceso de sanación mas poderosos que podemos llevar a cabo. Es por esto que los seminarios y talleres AVP se llevan a cabo casi siempre en la naturaleza.  De este modo, recuperamos el sentimiento de integración con la naturaleza, aprendemos de ella y podemos nutrir nuestra vida diaria a través de esa conexión, aun viviendo en una gran ciudad.

7. Enseñarse uno Mismo

En AVP entendemos el aprendizaje como un proceso basado principalmente en nuestras propias acciones. Los antiguos toltecas usaban la palabra “Nimomashtic”  del idioma Nahutal,  para referirse al proceso de aprendizaje. Esta palabra se traduce como enseñar-se. Sus procesos de enseñanza-aprendizaje se daban en el contexto del enseñar-se uno mismo. Si bien tenían maestros externos, tenían claro que la esencia del proceso era aprender por uno mismo a través de hacer las cosas, mas que pensar en ellas o hablar de ellas. Es por esto que la figura del maestro en la forma en que lo conocemos en occidente no existía en el ámbito de la Toltequidad.

Para la moderna mentalidad occidental el maestro esta por encima del alumno y en este sentido el alumno se convierte en un seguidor del maestro. A menudo, los asi llamados maestros abusan de este poder para manipular o obtener beneficios de sus seguidores. En AVP practicamos Nimomasthic con la finalidad de evitar caer en la falsa creencia de que el conocimiento, el poder y aun el sentido de nuestras vidas solo podemos obtenerlos de alguien mas.

Vivimos el proceso de aprendizaje a través de la acción que lleva a la experiencia que a su vez lleva al conocimiento silencioso. Este lleva a la transformación personal y al incremento de nuestro poder personal. Finalmente, este conocer se lleva a cabo en un nivel que esta por encima de la mera conversación y es experimentado como trascendente porque nos devuelve la conciencia de nuestra conexión con la fuente de todo cuanto existe y transforma para bien, lo que somos y como vivimos en nuestra vida cotidiana.
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